miércoles, 22 de julio de 2009

There is a light that never goes out

y aquí estoy de nuevo, escribiendo sobre las cosas que siento, sobre las cosas que pienso. El tener esta herramienta me ha ayudado hace algunos años a dejar escrita mi historia. Cuando sea un personaje de otra película volveré a leer mis personajes anteriores, para reírme y decir, que linda que fue mi trama.

Creo que desde que tengo uso de razón mi vida ha sido feliz. No he tenido mayores sufrimientos o traumas irreparables, aunque por ahí hayan algunas cosas que aún me hacen caer. Cuando era un niño amaba jugar... ahora perdió sentido, cuando adolescente me gustaba descubrir y entender términos y cosas abstractas... aún lo sigo haciendo. Ahora que soy un adulto joven, quiero tener una vida normal. Normal me refiero, tener una carrera exitosa, una familia unida, alguien por quien vivir. Hijos... imposible, no puedo vivir con esa ilusión. Amores? como siempre lo pensé, no estoy hecho para amar.

Si el destino y tal cosa existiera pudiese cambiar algunos hechos, o mejorarlos, sería estupendo. A veces me mando condoros feos, trato de remediarlos, pero nunca se recuperan del todo. Ayer por ejemplo cometí un error, fue uno de los más estúpidos. Uno nunca sabe lo que tiene hasta que lo pierde, soy un estúpido. No puedo tener más rabia conmigo.

Hace ya casi un año conocí a la persona más importante de mi vida... le pedí terminar, lo aceptoó me retracté... lo había aceptado, le pedí volver, se negó, fui un imbécil, un tarado, después de conversión larga me aceptó de nuevo. Pero después de irme a la cama, me fuí con angustia. No es obsesión. Esto que siento no se puede llamar así, es algo muy bueno y lindo para que caiga en esa categoría. No pude dormir... fue tanto lo que me odiaba en ese momento que vomité reiteradas veces, hasta que pude caer en los brazos de morpheo. Luego desperté, sonó mi celular... un mensaje de confirmación, el número 874xxxxxx ha recibido su mensaje. Supe que había despertado. Al rato hablamos y le pregunté si estaba contento de haberme aceptado de nuevo... "no mucho" fue la respuesta.

Ahora, no se que pensar ni que hacer, ni que cualquier cosa. Me siento estúpido. Un real estúpido. Por mis putos rollos e inseguridades pueda que pierda todo lo que habíamos logrado construir desde febrero hasta ahora... julio. Pero, solo tendré paciencia... esperaré lo necesario, todo lo que haya que esperar, no quiero dejarme influenciar por nada, ni menos ser él manipulador de las decisiones. Lo único que sé, es que el cariño que siento por ti nunca lo olvidaré. Siempre estará guardado ahí... en el mismo lugar de ahora, y pase lo que pase siempre estaré feliz y orgulloso de haber conocido al ser más "especial" del planeta, nunca nadie logrará lo que lograste tú.

Tú - Lucybell


Al final del abismo, siempré está la solución... después del puente estaré esperandote.